La Haya, 10 nov (Imane Rachidi | EFE).-

¿Qué verificamos?

El director de la Orquesta Nacional de Holanda dio una conferencia sobre la «belleza» del islam ante la reina Beatriz y los músicos abandonaron el escenario en señal de repulsa.

Conclusión

Es falso. No fue el director de la orquesta, sino un perturbado que se coló en 2011 en el escenario de la Real Concertgebouw de Ámsterdam y pronunció ante la reina Beatriz un alegato a favor del islam.

El director de la Orquesta Nacional de Holanda no hizo una apología del islam ante la reina Beatriz, como aseguran mensajes difundidos en WhatsApp y redes sociales junto a un vídeo que muestra en realidad a un espontáneo sin relación con la banda que subió al escenario antes del concierto y fue desalojado pacíficamente.

En los últimos días ha vuelto a circular en internet un antiguo vídeo grabado en la Concertgebouw de Ámsterdam antes de un concierto presidido por la entonces reina Beatriz de Holanda, acompañado de mensajes donde se asegura que «la Orquesta Nacional de Holanda abandona el escenario ante las palabras del director, musulmán, que aprovecha la presentación para hacer un 'elogio' del Islam».

Estos textos, compartidos tanto en Facebook como en Twitter y también a través de WhatsApp, afirman que, al darse cuenta de que su director comenzaba a dar a la reina y al conjunto del público «una conferencia sobre la 'belleza' del islam», los miembros de la orquesta «comienzan a bajar del escenario».

«Los que desean implantar el 'nuevo orden' se aprovechan de la tolerancia y la comprensión, porque están persuadidos de que somos cobardes, para acosarnos y relegarnos al ostracismo», continúan algunos de estos mensajes, antes de añadir: «No podemos defender nuestros valores, pero otros pueden imponernos los suyos». El texto concluye con un «aplauso a los componentes de la orquesta» por su «valentía».

«No tengo una bomba, podéis seguir sentados»

Lo cierto es que no se trataba del director, Simon Reinink, sino de un espontáneo que se hizo pasar por orador para hablar desde el escenario de la Concertgebouw durante la celebración del centenario de la “Sociedad de Compositores Holandeses”, el 3 de septiembre de 2011. Y los miembros de la orquesta no abandonaron el lugar en señal de repulsa, sino por miedo a un posible acto de violencia por parte del desconocido.

Este hombre, nacido en Ámsterdam en 1972 y que ya había sido arrestado en anteriores ocasiones por irrumpir en otros eventos, subió al escenario mientras la banda se preparaba para el concierto programado para aquella tarde con la presencia de la entonces reina Beatriz, quien abdicó en su hijo Guillermo Alejandro el 30 de abril de 2013.

El intruso, vestido con traje, se hizo pasar por uno de los oradores de la ceremonia, se presentó como “un profeta” elegido por Alá, al que podían dirigirse como “Jesucristo”, y aseguró haber tratado de ponerse en contacto con la monarca en varias ocasiones sin éxito.

Según se puede comprobar en el vídeo, de algo más de dos minutos de duración, el hombre subió al escenario, tomó el micrófono y empezó su discurso con una fórmula islámica conocida como la basmala: “Lo siento. En el nombre de Alá, el más clemente y misericordioso. Lo sé. Lo lamento. Sé que esto no debería hacerse de esta forma, pero estoy obligado a hacerlo”.

Continuó explicándose, a veces de forma ininteligible, hasta que los músicos de la orquesta empezaron a bajarse del escenario visiblemente asustados y no en señal de protesta, como aseguran los mensajes que acompañan a este vídeo viral.

Dirigiéndose a ellos, mientras se marchaban y ante la confusión del público y de la propia monarca, les instó a escucharle con estas palabras: “Estoy aquí para haceros una invitación. No hay nada malo. No tengo una bomba, podéis seguir sentados. No estoy loco. Soy un siervo de Alá y os quiero invitar a la fe, a creer en Alá”.

Detenido e internado en un psiquiátrico

Los empleados de la Concertgebouw se dieron cuenta casi dos minutos después de que ese hombre no pertenecía a la orquesta y, justo después de que un clarinetista le quitara el micrófono -según detalla un violinista en un testimonio difundido en 2017-, aparecieron los guardias de seguridad que le escoltaron, sin violencia ni resistencia por su parte, fuera del salón.

“Fue todo muy breve, pero, si pasa algo inusual, la gente se sorprende un poco”, reconoció entonces el director de la orquesta, Simon Reinink, quien aseguró que no se había sentido “amenazado en ningún momento”, según recogía una noticia de la televisión neerlandesa NOS en aquel mes de septiembre de 2011.

Un testigo relató desde dentro de la Concertgebouw el gran asombro de los asistentes antes el suceso, mientras que la periodista neerlandesa Beitske de Jong describía lo ocurrido en varios tuits y el reportero del diario De Volkskrant, Kustaw Bessems, aseguró que la gente pensaba que formaba parte de la orquesta.

Tras permanecer unos minutos más dentro del edificio, fue entregado a la Policía de Ámsterdam. Después de identificarlo, se dieron cuenta de que tenía un largo historial de antecedentes penales y que “había sido arrestado en otras ocasiones por interrumpir en otros eventos, provocando confusión” entre los asistentes.

Este hombre se había colado de la misma manera y había protagonizado escenas similares al menos cuatro veces entre 2009 y 2011, según recogía el diario NU.

El detenido, que se dirigió al público en neerlandés, fue internado por la fuerza dos días después en una clínica psiquiátrica por iniciativa del propio alcalde de Ámsterdam en esa época, Eberhard van der Laan.

Por su parte, los miembros de la orquesta volvieron al escenario y el concierto continuó con normalidad para conmemorar el centenario de los compositores neerlandeses.

La falsedad recurrente del «director musulmán»

El incidente recibió en 2011 una amplia cobertura en la prensa holandesa, en especial debido a la presencia en el evento de la reina Beatriz, que permaneció sentada en su butaca del palco de honor hasta que se resolvió la situación.

El debate que provocó aquella situación giró en torno a las dificultades que tenía la policía para garantizar la seguridad de los miembros de la familia real, en especial debido al tiempo que tardaron los agentes de seguridad reaccionar e intervenir para sacar a ese hombre del escenario.

Desde entonces, no es la primera vez que se intenta dar actualidad a este incidente para presentarlo como una intervención del supuesto “director musulmán” de la orquesta en la que hace apología del islam delante de la reina mientras los músicos abandonaban el escenario por su presunto desacuerdo con el discurso.

Este contenido engañoso ha sido recurrente en los últimos años, tanto en páginas neerlandesas como de otros países. En 2015 volvió a circular en Países Bajos con la misma explicación y presentado como un incidente ocurrido en mayo de 2014, cuando Beatriz ya no era monarca.

Una de las primeras páginas en las que circuló el video fue jihadwatch, donde se presentó al intruso como un “supremacista islámico” que pretendía impedir a los “infieles” escuchar algo prohibido por la ley islámica como “la música». 

Fuentes:

Vídeo del incidente grabado por el fotógrafo y cámara holandés Frank Buis. 3 de septiembre de 2011.    

Televisión neerlandesa NOS.

Blog del violinista David Peralta Alegre. 28 de mayo de 2017.