¿Qué verificamos?
En contra de lo que afirma la OMS, el brote de ébola es una intoxicación provocado por el arsénico asociado a la extracción del oro.
Conclusión
Es falso, aunque los síntomas pueden ser parecidos el brote sigue un patrón de contagios que coincide con la expansión de un virus, en este caso del género Ebolavirus. Además, así lo han confirmado distintas autoridades sanitarias.

EFE Madrid |
No es cierto que el brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo sea en realidad un envenenamiento por el arsénico presente en las minas de oro, como aseguran mensajes en redes sociales, aunque los síntomas son similares, el tiempo de aparición y el patrón de contagios coinciden con una infección por un virus del género Ebolavirus, tal como sostienen las autoridades sanitarias.
Usuarios en redes sociales (X, Facebook, Instagram) comparten mensajes en los que se relaciona el brote de ébola en la RD del Congo con la extracción del oro en algunas regiones del país africano.
En algunas publicaciones se muestra un mapa con las coincidencias entre los lugares donde comenzó el brote de con los yacimientos de oro en la República Democrática del Congo.
Así mismo se muestra un gráfico con los síntomas del ébola y los de la intoxicación por arsénico, que según los usuarios son los mismos.

Síntomas parecidos, diferente origen
Aunque los síntomas pueden ser parecidos, el brote que actualmente afecta a una región en el noroeste de la República Democrática del Congo, lo ha causado una cepa del virus Bundibugyo del género Ebolavirus, como han confirmado las autoridades sanitarias, incluida la OMS, los CDC o el ministerio de Sanidad de España, y demuestra tanto el patrón de contagios como la aparición de los primeros síntomas.
Tanto la doctora Rosa María Pintó, miembro de la Sociedad Española de Virología, como Federico Arribas, de la Sociedad Española de Epidemiología, han confirmado a EFE Verifica que los síntomas por intoxicación aguda de arsénico e infección con el virus de Ébola pueden ser similares y difíciles de identificar.
«Para ello harían falta pruebas como PCR, en el caso de los virus, o mediante análisis de espectrometría de absorción atómica o espectrometría de masa en el del arsénico», señala la doctora Pintó.
Según explica la Organización Mundial de la Salud (OMS), los síntomas iniciales del ébola, que pueden aparecer de forma repentina, son fiebre, cansancio, malestar general, dolores musculares y de cabeza y garganta.
La OMS añade que a la sintomatología inicial le siguen vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas y signos de deterioro de las funciones renal y hepática.
En el caso de la intoxicación aguda por arsénico, los síntomas inmediatos incluyen vómitos, dolor abdominal y diarrea. Seguidos de entumecimiento y hormigueo en las extremidades, calambres musculares y, en casos extremos, la muerte.
Pero los síntomas se manifiestan antes en el caso de los tóxicos. El epidemiólogo Federico Arribas sostiene que «habitualmente el efecto de un tóxico suele aparecer de una forma más brusca tras la exposición».
«Esta intensidad dependerá de la dosis que se ha introducido en nuestro organismo, del mecanismo de transmisión, y del tiempo en el cual ha existido una determinada exposición«, añade Federico Arribas.
Los virus por su periodo de incubación suelen tener un inicio no tan brusco presentando muy habitualmente un cuadro de fiebre, malestar general, mialgias e inflamación. «Aunque según el tipo de virus no será siempre así y por ello puede ser complicado de diferenciar«, puntualiza el doctor Arribas.
En los casos de ébola, el tiempo entre la exposición y el momento cuando ocurren los síntomas (período de incubación) es de 2 a 21 días. En promedio, los síntomas se manifiestan entre 8 y 10 días.
Patrón de contagio
Rosa María Pintó sostiene que «algo importante a tener en cuenta es que las intoxicaciones múltiples en un área determinada se deben a una exposición común, como ingestión de agua o alimentos contaminados».
En el caso de los virus estos tienen una propagación exponencial lo que supone que comienza con una sola persona contagiada («paciente cero«).
La doctora pone como ejemplo, que la intoxicación por arsénico en una mina la sufrirán varios trabajadores. En cambio, la infección vírica se transmite por contacto entre personas que podrán ser compañeros de trabajo, pero también familiares íntimos que no trabajan en la mina.
El mecanismo de expansión del virus pasa por replicarse dentro de las células del «paciente cero» antes de salir a buscar nuevos huéspedes.
De este modo la enfermedad se propaga en oleadas o «curvas epidémicas», es decir hoy hay un enfermo, la próxima semana diez, y en un mes pueden ser miles. Sin embargo el arsénico es un elemento químico inerte y no se reproduce.
Si por ejemplo, el origen del envenenamiento fuese el agua contaminada del pozo de un pueblo, todas las personas que la consuman se intoxicarán al mismo tiempo. Por tanto no hay paciente cero y la curva de afectados será plana y no exponencial, a diferencia del contagio por virus.

Ébola, minas de oro y conflicto armado
En los mensajes se afirma que el brote de la enfermedad coincide con las zonas donde la minería del oro en la RD del Congo está más extendida.
El cotejo de un mapa de los CDC estadounidenses de la situación del brote de ébola con otro de las explotaciones mineras del DRC Mining Cadastre Map Portal muestra que la provincia de Ituri, epicentro del brote, es un enclave de minería del oro.
Pero el este del Congo es también campo de batalla de un conflicto armado que durante décadas ha enfrentado a grupos rebeldes armados con el gobierno del país.
Inseguridad, desplazamientos de población relacionado con la minería y el conflicto, conforman un entorno que dificulta la instalación de centros médicos, la distribución de suministros sanitarios e incluso la obtención de información precisa y oportuna sobre lo que sucede en las diferentes comunidades.

Relación entre el arsénico y el oro
Un estudio (1,2, 3) liderado por el Dr. Gleb Pokrovski de la Universidad de Toulouse, ha concluido que el arsénico, que puede causar cáncer y lesiones en la piel, es a la vez crucial en la creación de depósitos de oro, lo que potencialmente explica por qué muchos mineros de oro han sufrido envenenamiento por arsénico.
Los científicos de la Universidad de Toulouse, descubrieron que, la presencia de arsénico en un mineral, posibilita que el oro pueda penetrar en su estructura uniéndose al arsénico, lo que permite su estabilización.
Por el contrario, cuando la concentración de arsénico es baja, el oro no puede entrar en la estructura mineral, formando en su lugar enlaces débiles oro-azufre con la superficie del mineral.
Por tanto, no es cierto que el brote de ébola que actualmente sufre la RD del Congo sea un envenenamiento por el arsénico de los yacimientos de oro, aunque los síntomas son parecidos, estos se manifiestan en tiempos distintos y el brote tiene su origen en un virus del tipo Ebolavirus como han señalado también las autoridades sanitarias.
Fuentes:
Organización Mundial de la Salud (OMS).
Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
Ministerio de Sanidad de España,
Rosa María Pintó, miembro de la Sociedad Española de Virología.
Federico Arribas, de la Sociedad Española de Epidemiología.
Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (Medline Plus).
Mapa de minas en la RD del Congo.
Artículo en Council on Foreign Relations.
Artículos de prensa y científicos sobre el estudio sobre la relación entre el oro y el arsénico (1,2, 3).
Informaciones de EFE.



Debe estar conectado para enviar un comentario.