
EFE Madrid |
La campaña de manipulación prorrusa dirigida desde hace meses contra verificadores internacionales, conocida como «Operación Matrioska», ha puesto en su punto de mira a más de 800 instituciones de 75 países, entre las que se encuentran medios de comunicación, entidades gubernamentales, embajadas, partidos políticos y universidades, según evidencia una investigación de la empresa finlandesa de análisis digital Check First, que ha contado con el apoyo de la organización sin ánimo de lucro internacional Reset.Tech.
Este trabajo profundiza en la citada Operación Matrioska, dirigida contra verificadores de varios continentes, entre los que se encuentra EFE Verifica.
Check First rebautiza la campaña como «Operación Sobrecarga» porque considera que ha entrado en una nueva fase, con un impacto creciente.
¿Qué es la Operación Sobrecarga?
De acuerdo con las conclusiones de Check First, la Operación Sobrecarga es «una táctica programada con precisión durante una temporada electoral crucial en el mundo» que destaca por «su coordinación, repetición y escala», así como por su «sofisticación».
Desde al menos agosto de 2023, consiste en la publicación de contenidos manipulados en canales de Telegram en ruso y luego en sitios web afines al Kremlin, unas publicaciones que son propagadas posteriormente en la red social X, donde los desinformadores interpelan a los verificadores, entre otros medios de comunicación e instituciones.
La última fase de esta campaña de manipulación multicapa implica el envío coordinado de correos electrónicos a los verificadores, a los que remiten los contenidos previamente publicados en Telegram, X o sitios web que permanecen bajo su control.
En total, las cuentas de X de más de 800 instituciones y organizaciones de 75 países fueron blanco de la red, incluidos 200 verificadores.
¿Se han cerrado las cuentas falsas?
En su informe, Check First denuncia que más de la mitad de las 100 cuentas falsas de X que han difundido este contenido manipulado siguen abiertas meses después de haber sido utilizadas por primera vez en la operación, por lo que pueden volver a usarse para desinformar.
La campaña coordinada de envío de correos a los verificadores en los que se pide que analicen las publicaciones engañosas se dirige al menos a 20 organizaciones especializadas en la lucha contra la desinformación, como es el caso de EFE Verifica.
Estos contenidos manipulados son sobre todo vídeos y fotografías, en las que frecuentemente se suplanta la identidad de medios de comunicación de referencia y se reproducen imágenes de falsos grafitis con dibujos satíricos sobre Ucrania, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, o los Juegos Olímpicos de París.
Check First considera que esta campaña sirve tanto a la propaganda del Kremlin en Rusia, con la difusión de contenidos falsos en medios y redes sociales nacionales, como a objetivos de injerencia y manipulación internacional, centrados especialmente en Francia y Alemania.
¿Por qué se avisa a los verificadores?
Para los investigadores, el hecho de que posteriormente la misma red denuncie la existencia de estas publicaciones falsas tiene un objetivo de amplificar el efecto de estas narrativas para aumentar su visibilidad, aunque sea por medio de verificaciones.
Además, se busca «sobrecargar a los verificadores con afirmaciones triviales o engañosas para retrasar o diluir las respuestas a la desinformación más significativa», de ahí la denominación de esta campaña como «Operación Sobrecarga».
En este sentido, los verificadores de Europa del Este y especialmente los de Ucrania han sido los más activos en el desmentido de estos contenidos falsos, con una cantidad significativa de publicaciones.
El informe de Check First advierte de que «la campaña sigue su curso, ampliando su alcance y desarrollando nuevas tácticas, técnicas y procedimientos» para lograr sus fines.
Fuentes:
Informe de la Operación Sobrecarga.
Informaciones de EFE.



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