Torre Pacheco: así se difundieron las falsedades y el odio en las redes

Torre Pacheco desinformación
EFE/Jorge Ocaña

Madrid I EFE Verifica y VerificaRTVE

El discurso de odio contra los migrantes, alimentado por la desinformación, inundó las redes a partir de una agresión real en Torre Pacheco (Murcia), una avalancha que se materializó en altercados violentos en esta localidad. Una investigación conjunta de EFE Verifica y VerificaRTVE radiografía la evolución de esa narrativa dicriminatoria a partir del análisis de 115.000 mensajes de X y Telegram.

El origen de estos episodios fue un suceso violento del que ahora se cumplen dos meses.

En la madrugada del 9 de julio, Domingo Tomás, un vecino de 68 años de Torre Pacheco, fue asaltado por varios jóvenes mientras paseaba cerca del cementerio.

La Policía Local publicó ese mismo día un mensaje en Facebook informando de la detención de dos jóvenes relacionados con la agresión.

Un día después, el jueves 10 de julio, el único detalle que se conoció sobre lo sucedido fue que uno de los atacantes podría ser de origen magrebí.

Esa misma mañana empezaron a viralizarse los primeros bulos en torno al suceso: un vídeo antiguo de otra agresión y una imagen con la supuesta identidad de los autores, falsedades que se expandieron con rapidez en las redes sociales.

Esa sucesión de hechos cambió el relato en las primeras 72 horas transcurridas desde que trascendió el ataque.

«Cuando no hay información aparece la desinformación», asegura Mariluz Congosto, investigadora de redes sociales, que explica que la falta de información sobre la identidad de los atacantes en los primeros momentos allanó el terreno a los desinformadores.

Mayor difusión para los temas conflictivos

Un análisis de las publicaciones en la red social X constata que la verificación de información logró limitar el alcance de algunos de estos bulos, tal como ocurrió en el caso del supuesto vídeo del ataque, que en realidad se correspondía con otra agresión en Almería.

No obstante, este esfuerzo de contención se enfrenta a la propia naturaleza de redes sociales como X, cuyos algoritmos, según Congosto, premian los temas conflictivos.

La experta indica que las publicaciones con un elevado número de comentarios y citas son impulsadas al ser interpretadas como una señal de crispación, y afirma que «cuanto más ruido y más agresiva sea la información, mayor difusión» alcanza en estas plataformas.

El funcionamiento de estos algoritmos, sumado a los bulos, tiene un impacto directo en la ciudadanía.

Congosto sostiene que este tipo de mensajes «crean bases de discusión y conversación sobre información falsa», lo que contribuye a que el discurso de odio se amplifique y los debates se contaminen, como ocurrió en Torre Pacheco.

Según un informe del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe), estos contenidos falsos sirvieron para reforzar estereotipos negativos, deshumanizar a colectivos y crear un clima de miedo e inseguridad en el municipio.

Dicha narrativa, añade la investigación, generó un marco que legitimó la hostilidad y la violencia, facilitando la organización de grupos violentos.

Desinformación y llamadas a una «cacería»

La desinformación actuó como un catalizador del discurso de odio.

Un día después de la agresión a Domingo, aparecieron en internet las primeras convocatorias a una «cacería» de inmigrantes en la localidad murciana. Y el miedo empezó a instalarse en las calles.

Algunos vecinos se encerraron en casa, mientras otros adelantaron el cierre de sus negocios ante la creciente sensación de inseguridad.

De los casi 75.000 mensajes publicados con la expresión «Torre Pacheco» entre el 9 y el 17 de julio, cerca del 10 % contenía discurso de odio.

Son menos de 7.000 mensajes frente a más de 68.000. Pueden parecer pocos, pero su repercusión es mayor.

Durante las primeras 72 horas, los mensajes de odio lograron una media de 57 republicaciones por mensaje frente a las 32 del resto.

A medida que el suceso ganaba relevancia nacional, comenzaron a sumarse más voces. Esto hizo que la viralización de los mensajes de odio entre el 9 y el 17 de julio se suavizara hasta las 39 republicaciones por mensaje.

Ahora bien, las afirmaciones racistas mayoritariamente dirigidas contra personas del norte de África repuntaron cada tarde de disturbios. Y, tal como indica Oberaxe, estuvieron marcados por cuatro palabras clave: «paliza», «mierda», «machete» y «delincuente».

Mientras esta ola de odio seguía creciendo en redes, Domingo decidió hablar ante los medios de comunicación para tratar de poner fin a la instrumentalización de su caso.

Pidió paz, afirmó que en Torre Pacheco, donde el 30 % de la población es migrante, «no hay odio» y dijo que desearía que todo lo ocurrido quedase en «un mal sueño». Sus palabras, sin embargo, no frenaron la narrativa discriminatoria.

Más allá del número de publicaciones de aquellos días, la viralización de los mensajes fue un factor clave en la dimensión que alcanzó el incidente de Torre Pacheco. El siguiente gráfico muestra cuáles fueron las cuentas de X que mayor redifusión consiguieron con sus mensajes:

La cuenta más viral fue la de @vitoquiles, comunicador y activista, con 489.000 seguidores.

Fue candidato al Parlamento Europeo en las listas de la agrupación de Alvise Pérez, Se Acabó la Fiesta, en 2023.

Se presenta como periodista, aunque la FAPE (Federación de Asociaciones de Periodistas de España) considera que sus informaciones no cumplen el principio de veracidad que ampara el artículo 20 de la Constitución Española.

Publicó algunos de los mensajes más compartidos y con más visualizaciones (en torno a los dos millones). 

Destacan un vídeo en el que entrevista a varios marroquíes y un mensaje en el que asegura que «en Torre Pacheco se ha desatado una guerra» y que «si el Gobierno no actúa, tendrá que acudir todo el pueblo español a defenderse».

El usuario @herqles_es se presenta como una «agencia de noticias y medios de comunicación».

Cuenta con más de 165.000 seguidores y, en su perfil, se describe con una única frase: «Es la hora de los patriotas».

Entre sus mensajes más difundidos de aquellos días aparecen acusaciones de robo contra «inmigrantes ilegales magrebíes» en Torre Pacheco o insultos hacia una mujer que defiende la multiculturalidad de la localidad murciana.

Esta cuenta es conocida por desinformar y difundir mensajes de odio contra la población marroquí. Por ejemplo, EFE Verifica y VerificaRTVE desmintieron en octubre de 2024 su acusación falsa contra una persona de esta nacionalidad como presunto asesino de un taxista de Alcalá de Henares.

La cuenta de @davidsantosvlog logró gran repercusión por retransmitir los altercados de Torre Pacheco en directo desde el primer día. En X, se presenta como «creador de contenidos» y CEO del diario digital La Bandera.

Entre los mensajes publicados aquellos días por este perfil, que tiene más de 121.000 seguidores, destaca uno en el que asegura que «Torre Pacheco es el inicio del conflicto social que lleva tiempo gestándose por culpa de las políticas de fronteras abiertas» y otro con el titular «¿Qué pacto tiene el Gobierno con esta raza?».

Los mensajes sobre Torre Pacheco alcanzaron una dimensión internacional. Entre las cuentas extranjeras que se hicieron eco del relato contra los magrebíes sobresale @radiogenoa, con 1,4 millones de seguidores.

Según los verificadores italianos de Facta, este perfil forma parte de una red transnacional de desinformación con una narrativa antioccidental, conservadora, xenófoba y prorrusa.

Una investigación liderada por Eurovision News Spotlight, con participación de VerificaRTVE, advierte que «los vídeos que difunde este perfil a menudo no tienen fundamento o contienen afirmaciones falsas ya desmentidas por numerosos verificadores internacionales».

De RadioGenoa es uno de los tuits más virales de Torre Pacheco, con casi tres millones de visualizaciones, y el siguiente mensaje: «Patriotas españoles en Torre Pacheco cazan norteafricanos que golpearon a un anciano por diversión».

Sus publicaciones de aquellos días incluían discurso de odio contra los «criminales invasores» artífices de una «invasión islámica».

Otros ejemplos son el activista de extrema derecha británico @TRobinsonNewEra, condenado por difamación y con un amplio historial delictivo, que publicó mensajes en su cuenta con 1,4 millones de seguidores en los que aseguraba que «España necesita a Vox» y pedía «acorralar al invasor y deportarlo en masa».

Por otra parte, la red de desinformación prorrusa Pravda difundió un falso comunicado en el que se suplantaba la identidad del Ayuntamiento de Torre Pacheco y se culpaba a la población migrante de la inseguridad en el municipio, un contenido desinformativo no se ha retirado a fecha de publicación de este artículo.

«Las burbujas de la misma ideología de distintos países están muy conectadas. En cuanto empezaron los disturbios, inmediatamente entraron las burbujas de ideología similar internacionales con el mismo discurso pero en otro idioma», analiza Congosto.

Frente a la burbuja ideológica de ultraderecha, aparecen cuentas que, desde el extremo opuesto, tratan de contrarrestar ese discurso.

La que más impacto tuvo fue la de @FonsiLoaiza, que se describe como «picapedrero de la información y doctor en Periodismo» y tiene 264.000 seguidores.

En su mensaje más republicado decía que «cuando mataron a Samuel al grito de maricón la cacería fue de la Policía contra los manifestantes que pedían justicia contra el crimen homófobo. Son los mismos que ahora dejan campar a sus anchas a los nazis en Torre Pacheco».

Loaiza ha sido condenado por un delito de injurias graves tras acusar de «racismo institucional» a la Policía Local de Madrid en redes sociales en 2018.  

Vocabulario estigmatizante

Un análisis de las palabras más utilizadas en los mensajes publicados en X durante los altercados revela que al menos una de cada tres veces que se menciona Torre Pacheco se hace en mensajes clasificados como discursos de odio

«Inmigrantes» es la palabra más repetida en los mensajes con discurso de odio en X y se usa de forma negativa siete de cada diez veces.

Otros términos comunes para estigmatizar a este grupo de población son «moros», que se emplea en mensajes de odio nueve de cada diez veces, o «magrebíes», que tiene un significado despreciativo en tres de cada cuatro publicaciones.

A estos términos se unen otros relacionados con la «violencia», que se menciona en el 65 % de los mensajes de odio. Son palabras como «cacería», «palos», «machetes» o «paliza», presentes en más de la mitad de los mensajes aversivos las publicaciones aversivas.

El análisis revela que los mensajes de odio publicados en X en torno a Torre Pacheco usan un lenguaje deshumanizante, atribuyen comportamientos individuales a todo un colectivo y hacen incitaciones directas e indirectas a la violencia. Son discursos sin matices intermedios, que buscan una polarización extrema con términos excluyentes.

El trabajo policial

Durante esos días, ni la Policía Nacional ni la Guardia Civil descansaron. Su papel es clave para vigilar, detectar y perseguir la desinformación y los discursos de odio cuando estos traspasan la frontera de lo ilícito o afectan a la seguridad pública y nacional.

Así lo hicieron en Torre Pacheco, donde la monitorización de redes como Telegram llevó a la detención el 15 de julio de una persona en Mataró (Barcelona). 

«Esta persona […] incitaba y promovía la violencia sobre personas de origen magrebí de la localidad de Torre Pacheco, llamando a llevar a cabo una ‘cacería’ contra las mismas», explica el comandante Salas, de la Jefatura de Información de la Guardia Civil.

En este sentido, incide en que fue crucial una respuesta «ágil y eficaz» para evitar una «posible escalada» de los discursos extremistas en torno a la situación que se estaba produciendo en este municipio. «A través de una coordinación con las autoridades judiciales se procede a detener a esta persona y a proponer el cierre de su canal de Telegram y la retirada de todo el contenido que en él se encontraba, más otra serie de perfiles que también gestionaba esta persona y que fueron eliminados de la red»

El comandante se refiere a los canales de Deport Them Now EU y Deport Them Now (literalmente, Deportadlos ahora), de un grupo ultra del mismo nombre que difunde proclamas contra los migrantes y promueve la deportación de extranjeros impulsada por formaciones políticas de extrema derecha de diversos países europeos.

Para llevar a cabo esa monitorización, la Guardia Civil emplea herramientas avanzadas de análisis de redes sociales a través de software especializado en inteligencia de fuentes abiertas que permite analizar una ingente cantidad de información, pero lo verdaderamente importante es la participación de expertos analistas en discurso de odio.

Gracias a este dispositivo «se identificaron una serie de patrones de difusión de discurso de odio cuyo fin era promover la violencia, la hostilidad y el odio hacia la población migrante en Torre Pacheco», explica el comandante Salas.

Como lección aprendida tras lo acontecido, resalta la importancia de «tratar de establecer mecanismos de respuesta que verdaderamente hagan a las víctimas sentirse protegidas».

Subraya que este tipo de situaciones «genera un contexto de miedo e inseguridad en las mismas por el mero hecho de poseer una característica concreta, en este caso, por su origen nacional»

La Policía Nacional, por su parte, cuenta con tres vías fundamentales para la detección de este tipo de publicaciones: labores de ciberpatrullaje o tecnovigilancia, canales de colaboración ciudadana como la aplicación móvil Alertcops y, en último lugar, denuncias formales en dependencias policiales. 

El jefe de grupo del área de Ciberamenazas de la Comisaría General de Información afirma que «los bulos tienen una capacidad de afectación a la seguridad pública a corto plazo muy alta, pero también tienen un efecto a largo plazo».

Sobre este punto, este inspector sostiene: «La desinformación busca favorecer una progresiva polarización de la sociedad, una ruptura de confianza en las instituciones o cambiar el sistema de valores de nuestra sociedad».

Por su parte, el jefe del grupo central EVO (Equipos de Extremismo Violento y Odio) de la Policía Nacional explica cómo persiguen los discursos de odio en internet. «Lo habitual es que no nos encontremos un comentario aislado, sino que el perfil investigado tenga múltiples publicaciones de corte discriminatorio que denoten que no ha sido fruto de un acto acalorado o irreflexivo, sino que sean totalmente deliberados y fruto de su animadversión contra algún colectivo»

Para ello, en el atestado deben hacer un exhaustivo análisis basado en el test de Rabat, desarrollado por la ONU en el año 2012, y que se basa en seis elementos, entre ellos la capacidad de influencia del autor, el contexto o la dureza del lenguaje, a fin de evaluar si ese tipo de comentarios están amparados bajo la libertad de expresión o si esos comentarios tienen que estar castigados penalmente.

El operativo de las fuerzas de seguridad en Torre Pacheco ha acabado, hasta el momento, con 700 personas identificadas, 140 denunciadas y 10 detenidos. Los implicados en la agresión a Domingo fueron tres jóvenes marroquíes no residentes en Torre Pacheco.

Desinformar no está tipificado como delito

El Código Penal no contempla como delito la difusión de bulos, pero su propagación puede sancionarse si encaja en figuras penales ya previstas —como delitos de odio, descubrimiento y revelación de secretos, delito contra la integridad moral, desórdenes públicos, injurias y calumnias, delitos contra la salud pública, estafas, intrusismo y delitos contra el mercado y los consumidores— o vulnera el derecho a la información, independientemente de si el mensaje falso ha sido publicado por un medio de comunicación o un particular.

El abogado especializado en la defensa de derechos en entornos digitales y tecnológicos y socio de Écija Javier López señala que los bulos que circularon en torno a los incidentes en Torre Pacheco pueden acarrear consecuencias legales principalmente en dos ámbitos: en el civil, por la vulneración al derecho a la información, y  en el penal, cuando la falsedad se utiliza para incitar al odio contra una persona o colectivo, lo que está tipificado en el artículo 510 del Código Penal.

No obstante, López reconoce que es complicado perseguir penalmente las campañas de desinformación en redes sociales por el anonimato que brindan y porque, «por las normas del Derecho procesal», no se puede interponer una demanda sin identificar individualmente cada perfil

La Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés), que entró en vigor en 2022, obliga a las plataformas a cumplir requisitos de transparencia, así como a actuar de forma rápida para la retirada de contenidos potencialmente nocivos y poner coto a la desinformación.

Pero, por el momento, la realidad es otra. En el informe publicado en julio, el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia afirmó que las plataformas solo retiraron el 22 % de las publicaciones con contenido de odio difundidas en los días alrededor de los sucesos de Torre Pacheco (pág. 3).

«Está por ver hasta dónde la Comisión Europea va a tener la firmeza de aplicar esas obligaciones y hasta qué punto las autoridades nacionales son capaces de velar por el adecuado cumplimiento de las normas establecidas», subraya al respecto el coordinador del Observatorio Ibérico de Medios Digitales (Iberifier), Ramón Salaverría

Metodología de la investigación

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