Los flujos migratorios se han convertido en los últimos años en un elemento recurrente en escenarios de presión política y conflictos híbridos, donde la circulación de desinformación se erige como una pieza fundamental para instrumentalizar las necesidades vitales de los migrantes, influir en la opinión pública y condicionar la respuesta de los gobiernos ante las crisis migratorias.
Debe estar conectado para enviar un comentario.