EFE Madrid I

¿Qué verificamos?

La Guardia Civil confirmó el jueves el hallazgo de los cadáveres de Anna, la niña de 1 año desaparecida en Tenerife el 27 de abril, y de su padre, Tomás Gimeno, tras haber encontrado el cuerpo sin vida de la hermana mayor, Olivia, de 6 años.

Conclusión

La Guardia Civil continúa con la búsqueda de Anna y su padre.

A las 15.00 h. (14.00 h. en Canarias) del 14 de junio, la Guardia Civil no ha confirmado el hallazgo de los cadáveres de Anna, la niña de 1 año desaparecida en Tenerife el 27 de abril, y de su padre, Tomás Gimeno, pese a lo que afirman varias publicaciones virales.

Horas después de que el jueves por la tarde fuera encontrado e identificado el cuerpo sin vida de Olivia, la hermana mayor, a 1.000 metros de profundidad y a unas tres millas de la costa de Tenerife, comenzó a difundirse en servicios de mensajería móvil como WhatsApp y en redes sociales que los cadáveres de Anna y Tomás también habían sido hallados en el fondo marino.

En concreto, varios usuarios de Facebook y Twitter se hacían eco de publicaciones de internet que señalaban que la Guardia Civil había confirmado el hallazgo.

En los últimos tres días esas publicaciones acumulan decenas de miles de visualizaciones y miles de interacciones.

Continúan las labores de rastreo

Fuentes de la Guardia Civil y el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), que dirige la investigación, han desmentido que se hayan encontrado los cadáveres de Gimeno y Anna, mientras que el buque del Instituto Español de Oceanografía Ángeles Alvariño se dispone a reanudar las labores de rastreo en busca de ambos.

Poco después de que comenzaran a circular, fuentes de la Guardia Civil desmintieron rotundamente a EFE esos rumores. 

También la autoridad judicial negó a los medios de comunicación que hubieran sido encontrados los cuerpos sin vida de Anna y Tomás.

Por otra parte, el buque del Instituto Español de Oceanografía Ángeles Alvariño tiene previsto partir este lunes del puerto de Santa Cruz de Tenerife para reanudar las labores de rastreo.

El barco oceanográfico, que por primera vez en su historia se ha dedicado al rastreo de personas desaparecidas, interrumpió el sábado su navegación tras detectar una avería en su equipamiento, lo que le llevó a detener este fin de semana la búsqueda, después de trece días continuados de exploración.

El Ángeles Alvariño se dirigió a Tenerife desde su base en Vigo para incorporarse a la búsqueda de Tomás Gimeno y sus hijas Olivia y Anna, desaparecidos el 27 de abril, y comenzó su rastreo por el litoral de la isla el 30 de mayo.

Cuando tenía previsto abandonar la búsqueda localizó el pasado lunes una botella de submarinismo y un edredón que se identificaron como pertenecientes a Tomás Gimeno.

Ello motivó que prolongase su rastreo y tres días después, el jueves, localizó a unos mil metros de profundidad un ancla atada a dos bolsas de deporte, en una de las cuales se encontraba el cuerpo de la pequeña Olivia, de 6 años.

Una exploración realizada a 1.700 metros de profundidad

Para estos hallazgos ha sido decisivo el equipamiento del buque, dotado en el fondo de su casco con una ecosonda de presión que le permite captar cualquier anomalía que se encuentre en el fondo marino.

Cuando el sensor notifica que ha encontrado alguna anomalía en el fondo, entra en acción el robot no tripulado Liropus 2000, capaz de inspeccionar y recoger muestras hasta una profundidad de 2.000 metros, aunque debidamente adaptado, puede sumergirse incluso a 3.000 metros.

Este robot cuenta con una cámara de alta resolución y en su búsqueda del padre y las niñas desaparecidas ha rastreado fondos marinos conformados por basaltos volcánicos que a tan solo 700 metros de costa pueden llegar a los 100 metros.

En el lugar donde se están ejecutando las tareas, la profundidad oscila entre los 600 y los 1.700 metros.

En conclusión, los desmentidos de la Guardia Civil -fuente citada falsamente en las redes sociales- y el TSJC, así como la continuación de las labores de rastreo por parte del buque oceanográfico evidencian que no han sido hallados los cadáveres de Tomás Gimeno y su hija menor, de 1 año, en contra de lo que afirman mensajes engañosos de WhatsApp y publicados en redes sociales.

Fuentes:

Guardia Civil.

Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC).