Un año después de la dana que azotó Valencia y que causó 229 fallecidos, el bulo de los supuestos muertos de Bonaire ha desaparecido y nadie reclama víctimas inexistentes. Aquella avalancha dejó en evidencia la existencia de campañas desinformadoras para manipular a la población, pero inevitablemente también ahondó en la desconfianza de la ciudadanía hacia las instituciones.