
EFE Madrid |
Una quinta parte de los mensajes falsos detectados y desmentidos por los verificadores europeos sobre la inmigración presenta a los ciudadanos extranjeros como criminales, según recoge una base de datos creada con motivo de las elecciones de la UE.
EFE Verifica, que forma parte de una coalición de 40 verificadores que colaboran en el proyecto Elections24Check, financiado por Google, ha constatado que 21 de las 106 afirmaciones falsas sobre inmigración recogidas en esa base de datos desde enero alimentan ese prejuicio infundado.
Esta iniciativa, puesta en marcha por la Red Europea de Estándares de Verificación (EFCSN, por sus siglas en inglés), registra cómo los integrantes de dicha asociación han desmentido en varias ocasiones los citados mensajes engañosos.
El dato ilustra el modo en el que la desinformación sobre las personas migrantes busca presentar a estos ciudadanos como un peligro para la seguridad de las sociedades europeas, según corroboran los expertos consultados por EFE Verifica.
Violencia extrema
“Las calles de Barcelona se tiñen de sangre. Parece un país sudaca”. Con este mensaje circuló en las redes sociales de España un vídeo con imágenes de gran dureza en las que se observaba supuestamente a un inmigrante de origen magrebí apuñalando en la cara a un ciudadano a plena luz del día en Barcelona.
De esta forma, la afirmación atacaba a dos colectivos extranjeros al mismo, sudamericanos y magrebíes, pese a que el vídeo realmente se grabó en Turquía y no en la capital catalana.
Las imágenes corrieron como la pólvora también en Alemania y Bélgica, junto a publicaciones que aseguraban que se trataba de un ataque perpetrado por un inmigrante en la Ciudad Condal, a pesar de que ya había sido verificado en España.
“Las narrativas antiinmigración se centran en el peligro de la seguridad, y es entonces donde surge la desinformación que, por lo general, exagera el peligro potencial que los inmigrantes plantean a la sociedad nativa”, explica Patrik Szicherle, investigador del Centro para la Democracia y la Resiliencia y experto en amenazas híbridas.
En su mayoría, estos discursos, apunta Szicherle, buscan implantar la idea de que las personas inmigrantes tienen una “probabilidad mucho más alta de convertirse en un criminal que la población local”.
Tendencias comunes en los países de la UE
Además, siguen “tendencias comunes y generales” que se promueven a lo largo y ancho del espacio comunitario, explica, por otro lado, Alberto-Horst Neidhardt, responsable de Migración y Diversidad Europeas y analista político del Centro de Política Europea (EPC, por sus siglas, inglés).
Este especialista en inmigración explica que dichas narrativas de desinformación están a menudo muy relacionadas “con temas destacados en la agenda política o en la mente de la gente”, por lo que en un contexto en el que la seguridad y el bienestar ocupan un lugar predominante en el debate público “hay un mayor riesgo de que la población esté expuesta y preste más atención” a estos contenidos falsos.
Por ejemplo, de acuerdo con los datos recopilados por la misma base de datos, en Suecia mensajes ampliamente difundidos en marzo aseguraban que casi nueve de cada diez delitos eran cometidos por individuos de origen extranjero.
Por otra parte, en el estado alemán de Baden-Württemberg, el tercero más poblado del país, se hizo pasar como actual un vídeo de 2021 para culpar a la inmigración del aumento del número de delitos que se registró el pasado año.
Y es que en este tiempo “ha surgido un cierto manual que sugieren que los actores de desinformación son capaces de utilizar estratégicamente los relatos de una manera que sea más familiar con los europeos, dependiendo de cuáles son sus preocupaciones y ansiedades más destacadas”, explica Alberto-Horst Neidhardt.
Vídeos falsos y descontextualizados, una estrategia habitual
Un análisis de los desmentidos sobre este tema que están alojados en el repositorio de Elections24Check revela que un importante número de estas publicaciones utilizan imágenes falsas o descontextualizadas de actos que, o bien han ocurrido en un país distinto, o han sido cometidos por nacionales.
En este sentido, internautas franceses difundieron en redes sociales un vídeo que supuestamente mostraba a personas extranjeras vandalizando una comisaría de policía en Marsella, pese a que en realidad se grabó en otra ubicación y los atacantes eran locales.
Del mismo modo, en España, tras un polémico arresto de dos inmigrantes en el madrileño barrio de Lavapiés, se viralizaron vídeos de peleas en Estados Unidos y otros países como si hubieran ocurrido en Madrid para justificar la actuación policial.
Estos contenidos cuentan además con una jerga propia que han desarrollado para ridiculizar a este colectivo. Así, una simple búsqueda en distintas redes sociales del concepto “jovenlandés”, que estos perfiles utilizan para referirse a cualquier persona que no cumple un arquetipo europeo, arroja decenas de vídeos de actos vandálicos o violentos que, sin pruebas, relacionan con personas inmigrantes.
Al respecto, la Real Academia Española explica que “en páginas de Internet y redes circulan ‘Jovenlandia/jovenlandés’ como topónimo/gentilicio irónicos, para aludir a jóvenes de origen extranjero que aparecen en noticias, generalmente como (presuntos) autores de delitos, y cuya nacionalidad se obvia”.
La desinformación se adapta los contextos locales
Además de los mensajes y relatos comunes que circulan en distintos países del bloque comunitario, la desinformación también explota los contextos locales y la agenda política y pública de cada lugar, según coinciden Alberto-Horst Neidhardt y Patrik Szicherle y constatan los ejemplos recogidos en la base de datos de Elections24Check.
La adhesión parcial de Bulgaria al espacio Schengen en marzo inundó las redes sociales con narrativas antiinmigración que alertaban de que ese país se convertiría en una “colonia para criminales, asesinos y violadores”, un relato que fue explotado por la extrema derecha nacional, la cual predicó la idea de que en países como Alemania o Austria la tasa de criminalidad se había multiplicado por personas afganas y sirias.
Tal y como explicó el verificador búlgaro Factcheck, Alemania no cuenta con datos de criminalidad por nacionalidad y en Austria la mayoría de extranjeros que cometieron delitos en 2023 eran de origen europeo, por lo que esa afirmación es falsa.
“La desinformación puede ser más fuerte o puede ser más impactante si se adapta a los contextos de cada país, si se traduce al lenguaje ampliamente entendido de las preocupaciones de un lugar, o si se difunde por canales locales o que se presentan como tales”, expone Neidhardt.
Szicherle, por su parte, señala que estas narrativas desinformativas tienen más influencia en países con más presión migratoria como Italia, Francia o España que en otros Estados como Hungría que, pese al marcado discurso antiinmigración de su Ejecutivo, no son objetivos de estos movimientos.
Sin embargo, a pesar de las diferencias discursivas en distintos países, este especialista precisa que normalmente la desinformación antiinmigración tiene un chivo expiatorio en común: las instituciones internacionales y, en gran medida, la Unión Europea.
“Se cree que quieren reemplazar a la población europea por personas extranjeras”, señala en referencia a las teorías de la conspiración relacionadas con el Gran Reemplazo, que siembran la idea de que la llegada de inmigrantes es un plan para sustituir a la población nativa.
Arma electoral
En la campaña de las elecciones europeas, que se celebran entre el 6 y el 9 de junio, la inmigración se presenta como uno de los temas más candentes, en consonancia con el hecho de que la preocupación sobre este tema haya aumentado en los últimos años entre los ciudadanos de la UE, según el Eurobarómetro.
En este contexto, los discursos de algunos actores políticos están “perfectamente alineados con las narrativas hostiles promovidas por la desinformación”, lo que produce un efecto de retroalimentación, señala Neidhardt.
En Francia, candidatos de la derecha y la extrema derecha a las elecciones a la Eurocámara han tergiversado datos oficiales del Ministerio de Interior para presentar a las personas extranjeras como sinónimo de inseguridad.
Según un estudio del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR, por sus siglas en inglés), la inmigración y el cambio climático son las cuestiones que más movilizarán a los europeos para votar en estos comicios.
Fuentes:
Base de datos Elections24Check.
RAE.
Alberto-Horst Neidhardt, responsable de Migración y Diversidad Europeas y analista político del Centro de Política Europea (EPC, por sus siglas, inglés).
Patrik Szicherle, investigador del Centro para la Democracia y la Resiliencia y experto en amenazas híbridas.
