EFE | Bogotá

Dejar de tipificar el aborto como un delito. Eso es lo que está en juego estos días en la Corte Constitucional de Colombia, donde los magistrados deben decidir si consideran este delito anticonstitucional y lo sacan del Código Penal.

A las puertas de una nueva decisión del tribunal -que en 2006 permitió abortar en tres supuestos-, decenas de usuarios en redes sociales han amplificado mensajes en contra de la despenalización del aborto, que se repiten a lo largo y ancho de América Latina.

El aborto sigue marcando la agenda política latinoamericana y más en campaña electoral. En Honduras, con elecciones el próximo 28 de noviembre, miles de militantes del gobernante Partido Nacional marcharon el domingo 7 de noviembre para oponerse a su despenalización y al comunismo.

Efe Verifica ha analizado cinco de los mitos o falsas creencias más extendidos sobre el aborto y ha buscado evidencia para saber qué dicen la ciencia y los expertos.

¿CUÁLES SON LOS MITOS MÁS FRECUENTES?

1.- en los países en los que se legaliza, el aborto no se multiplica:

Uno de los argumentos más repetidos en Twitter es que cuando se despenaliza el aborto, crece la demanda. 

Investigadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Guttmacher estudiaron la incidencia global del aborto entre 1990 y 2014 y concluyeron que las tasas de aborto «han disminuido significativamente desde 1990 en los países desarrollados«, donde mayoritariamente se ha despenalizado.

En cambio, no se han reducido en «las naciones en desarrollo», donde continúa siendo ilegal en muchos casos, como por ejemplo, en Haití, Nicaragua, El Salvador y Honduras.

MAPA CON LA LEGISLACIÓN DEL ABORTO EN CADA PAÍS, CENTER FOR REPRODUCTIVE RIGHTS

Aun así, algunos países registran un aumento en la tasa de abortos en los primeros años después de la despenalización, pero después disminuye y se estabiliza.

En Francia e Italia la tasa de aborto por 1.000 mujeres en edad reproductiva mostraba una ligera fluctuación hacia arriba durante los primeros dos o tres años tras la despenalización, pero después cayó continuadamente al menos desde 1980 hasta 1996, según el Instituto Nacional de Salud de Italia.

El director de investigaciones de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, Luis Jorge Hernández, afirma a Efe Verifica que ese aumento inicial se debe al «subregistro» que existe cuando el aborto está prohibido.

Muchas mujeres recurren a la interrupción del embarazo sin reportarlo a ninguna entidad médica por miedo a ser denunciadas, pero cuando se vuelve legal, emergen los casos que se hacían en la clandestinidad.

Hay que resaltar que las tasas de aborto más bajas en el mundo se observan en países donde las leyes son ampliamente permisivas y el acceso al aborto es fácil, como en Holanda, Bélgica, Alemania y Suiza, donde en 2008 oscilaron entre 7 y 9 los abortos por 1.000 mujeres de entre 15 a 44 años, según datos del Instituto Guttmacher.

La tasa de aborto en promedio entre 2015 y 2019 fue de 15 por cada 1.000 mujeres en países de ingresos altos, de 44 en países de ingresos medios y de 38 en países de ingresos bajos, según las últimas estimaciones de la organización estadounidense. Este mapa muestra los mismos datos pero por región:

GUTTMACHER INSTITUTE
2.- la mortalidad materna NO aumenta

 “En los países donde hay aborto libre, la tasa de mortalidad materna es mucho más alta”, dijo el candidato a la Presidencia de Chile José Antonio Kast en un debate televisivo.

Es falso. Los datos muestran que es al revés. En la Unión Europea, la tasa de mortalidad materna se situaba en 6 muertes por 100.000 nacidos vivos entre 2012 y 2017, según datos en el Banco Mundial

En cambio, en América Latina y el Caribe, la tasa era de 74 muertes por 100.000 en 2017, con países como Bolivia muy por encima, con 155 muertes por cada 100.000 nacidos. En Chile, la tasa de mortalidad materna fue de 13 muertes en 2017, mientras que en España, en cambio, fue de 4 y en Italia, de 2.  

Además, los abortos inseguros -cuando una mujer por sí sola pone fin a un embarazo sin garantías médicas mínimas- causaron entre el 4,7 % y el 13,2 % de todas las muertes maternas globales entre el 2003 y 2009, según investigadores de la OMS.

El portal de verificación argentino Chequeado recoge una investigación que resalta que en Uruguay, donde el aborto es legal desde 2012, los abortos eran responsables del 37 % de las muertes maternas durante el quinquenio 2001-2005, y cayeron hasta representar alrededor del 8 % entre 2011 y 2015.

3.- el aborto NO CAUSA CÁNCER DE MAMA.

La interrupción voluntaria del embarazo no causa cáncer de mama, como aseguraba en octubre el diputado brasileño Filipe Barros, en un tuit en el que se hacía eco de una creencia extendida pero que no tiene respaldo científico y que rechazan las organizaciones médicas profesionales.

Lo ha negado tajantemente la OMS en repetidas ocasiones. Por ejemplo, en un estudio en 2012 en el que aclaró que «datos epidemiológicos sólidos no muestran ningún aumento en el riesgo de cáncer de mama para las mujeres después de un aborto espontáneo o inducido».

También lo niega el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, la Sociedad Americana del Cáncer, el Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos o el Centro Alemán de Investigación de Cáncer.

El Instituto Nacional del Cáncer (NCI, en inglés) convocó a 100 de los principales expertos del mundo en embarazo y riesgo de cáncer de mama a un taller en 2003 en el que revisaron los estudios existentes sobre el tema y concluyeron que «tener un aborto inducido o un aborto espontáneo no aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama».

En la web del NCI hay una página dedicada a este tema, donde se aportan evidencias que niegan la relación entre aborto y cáncer de mama, como un estudio en Francia hecho a más de 100.000 mujeres, publicado también en 2003, que tampoco encontró relación entre ambas cosas.

4.- el aborto NO causa SECUELAS MENTALES en las mujeres

Ya en el año 2008, una investigación de la Universidad Johns Hopkins revisó 21 estudios anglófonos que involucraban a 150.000 mujeres y encontró que las investigaciones que cumplían los estándares de calidad científica no evidenciaban diferencias en la salud mental a largo plazo entre las mujeres que elegían abortar y las que no.

Aun así, distintas cuentas en redes sociales «siguen citando estudios con metodologías pobres para sustentar sus opiniones«, explica a Efe Verifica la psicóloga clínica Emilia Zamora, experta en Global Mental Health por la universidad King ‘s College de Londres.

En este tuit, por ejemplo, se nombra un estudio del Departamento de Ginecología y Obstetricia del Centro Clínico Universitario de Tuzla – una ciudad de 131.000 habitantes- de Bosnia y Herzegovina que supuestamente demostraba que las mujeres que se habían practicado un aborto tenían más probabilidades de desarrollar síndrome de estrés postraumático, un trastorno de ansiedad causado por eventos muy estresantes, aterradores o angustiantes, como vivir una guerra o presenciar un asesinato.

Efe Verifica encontró el estudio original y en las conclusiones se dice que «no hubo diferencias en la severidad de los síntomas postraumáticos entre el grupo de adolescentes que abortó y el que no lo hizo».  Cabe resaltar que la investigación se llevó a cabo con una muestra de 120 adolescentes, 60 que abortaron y 60 que no, en el que se eligió a mujeres que previamente ya tenían ansiedad, depresión y síndrome de estrés postraumático. 

Otra investigación de la Universidad de California hizo un seguimiento durante 5 años a 956 mujeres y concluyó que aquellas que no pudieron acceder a un aborto tenían más posibilidades de experimentar «altos niveles de ansiedad, una satisfacción vital menor y una menor autoestima», comparado con las mujeres que sí pudieron abortar.

«Es obvio que abortar no es una decisión fácil, causa un estrés personal, una tensión psicoemocional, pero no causa secuelas» enfatiza el doctor Luis Jorge Hernández.

La OMS también se ha pronunciado sobre este tema y considera que «las secuelas psicológicas negativas ocurren en un número muy pequeño de mujeres y parecen ser la continuación de condiciones preexistentes, en lugar del resultado de la experiencia del aborto».

5.- EN COLOMBIA Y MÉXICO SÍ HAY MUJERES QUE ENFRENTAN JUICIOS POR ABORTAR

Un argumento en contra de la despenalización es que no hace falta porque tampoco hay ninguna mujer en la cárcel por abortar.

ONG mexicanas matizan que aunque no existen mujeres en la cárcel por ese delito en específico, hay 200 mujeres presas por delitos relacionados, como partos espontáneos, abortos prematuros o emergencias obstétricas.

En Colombia, el estudio Criminalización por el delito de aborto en Colombia, hecho por la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres e investigadores de la Universidad de los Andes, recoge con datos de la Fiscalía General de la Nación que desde 2008 hay alrededor de 400 casos judiciales por abortar cada año, un 320 % más que en 2005.

fuentes

Estudio «Incidencia del aborto entre el 1990 – 2014: global, regional y subregional niveles y tendencias» en Lancet, 2016.

Estudio «Evidencia que apoya el acceso amplio del aborto legal seguro» en Int J Gynaecol Obstet.

Estudio del Instituto Nacional de Salud de Italia.

Estudio «Legal Abortion Worldwide in 2008: Levels and Recent Trends. International perspectives on sexual and reproductive health».

Fact-sheet del Instituto Guttmacher sobre las tendencias del aborto a nivel mundial de 2020.

Mapa con la legislación mundial del aborto del Center for Reproductive Rights.

Consultas al coordinador del Área de Salud Pública de la Universidad de los Andes, Luis Jorge Hernández y la psicóloga clínica Emilia Zamora.

Datos del Banco Mundial sobre tasa de mortalidad materna en la Unión Europea y en América Latina.

Estudio «Global causes of maternal death: a WHO systematic analysis» en Lancet Glob Health. 2014.

Verificación de Chequeado sobre la tasa de mortalidad materna.

Estudio «Overall and abortion-related maternal mortality rates in Uruguay over the past 25 years and their association with policies and actions aimed at protecting women’s rights». International Journal of Gynecology & Obstetrics.

Estudio «Abortion and long-term mental health outcomes: a systematic review of the evidence». Contraception. 2008.

Estudio «Anxiety, depressiveness and posttraumatic stress symptoms amongst adolescents who aborted pregnancy in post-war bosnia and herzegovina».

Estudio «Women’s Mental Health and Well-being 5 Years After Receiving or Being Denied an Abortion».

Página sobre la relación entre aborto y cáncer de mama de la Asociación Americana de Cáncer.

Fact-sheet de la OMS sobre la inexistencia de relación entre cáncer de mama y aborto.

Guía de la OMS para un aborto seguro.

Estudio «La Criminalización del Aborto en Colombia»

Página dedicada al aborto y la salud mental de la Asociación Americana de Psicología.

Informaciones de EFE de Colombia, Honduras, México y de la Mesa América.