Una alerta en redes, una falsa médica y versiones contradictorias envuelven el caso de un centro de reclutamiento en Ucrania

Carteles en el centro de Leópolis que anuncian el servicio militar en el ejército ucraniano. EFE/Rostyslav Averchuk.
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EFE Madrid |

Las condiciones en las que se encontraban varios reclutas y militares en un edificio a las afueras de Kiev desencadenaron en un enfrentamiento entre civiles y militares este lunes, alentados por alertas en redes sociales que decían que las instalaciones eran un supuesto centro de torturas.

Kiev asegura que está investigando lo que ocurría en ese centro, pero el caso ha desatado la polémica por la suma de varios factores: las contradicciones en las versiones de las autoridades ucranianas, la difusión en redes de desinformación acerca de lo ocurrido y la detención de una falsa médica que se personó en el lugar de los hechos y alentó las protestas.

Alertas en redes sociales y versiones contradictorias

El 2 de noviembre empezó a circular en redes sociales el rumor de que 40 hombres estaban retenidos ilegalmente y siendo torturados en un edificio en Petropavlivska Borshchahivka, una localidad situada en las afueras de Kiev, utilizado por la Guardia Nacional ucraniana.

En Telegram circuló el vídeo de uno de los supuestos hombres detenidos que se quejaba de «fuertes dolores abdominales, fiebre y mareos», aunque el origen y la veracidad del vídeo no han sido comprobados.

Decenas de personas acudieron al lugar para exigir la liberación de los supuestos detenidos, lo que terminó en fuertes altercados entre civiles y militares.

El inmueble frente al cual se concentraron las protestas era un «punto de despliegue temporal» de la brigada Azov, una unidad de la Guardia Nacional de origen ultraderechista. Según recoge la BBC, mandos militares reconocieron, tras la polémica, que en ese edificio había militares y presumibles desertores acusados de abandonar sus unidades sin autorización.

En un primer momento, la Policía de Kiev negó que hubiera personas retenidas ilegalmente y que se produjeran torturas en el inmueble, aunque confirmó que sí había militares de la Guardia Nacional, pero que todos se encontraban en buen estado, según recogió la cadena pública ucraniana Suspilne.

El comandante de la Guardia Nacional Oleksandr Pivnenko explicó que en la vivienda había otros 18 militares, aunque el responsable de esa instalación militar señaló, posteriormente, que en el edificio se encontraban 26 hombres.

Las condiciones de los militares, bajo investigación

La Guardia Nacional aseguró que en el edificio había militares recién reclutados y desertores que habían abandonado su unidad sin autorización, a la espera de ser reasignados.

Cuatro militares que se encontraban en el edificio fueron trasladados para recibir atención médica, aunque las causas de su ingreso no han trascendido, y solo se informó que uno de ellos tenía una vértebra rota. El Régimen Azov aseguró a Ukrainska Pravda que «los cuatro se encuentran en buen estado», sin que se hayan aportado pruebas de su estado.

El resto de personas que se encontraban en el edificio fueron desalojadas en un autobús y, según las autoridades, serán reubicadas en otras instalaciones.

Durante las protestas de este lunes, la agencia ucraniana Unian grabó y entrevistó a varios militares que se encontraban en el interior del edificio, que afirmaron que «no fueron golpeados y que se encontraban bien». En el vídeo se muestran unas manchas de sangre en unas sábanas, pero, según el medio que cita fuentes sanitarias, se debían a la «secreción intestinal» de uno de los hombres.

Aun así, el citado vídeo solo muestra dos estancias del edificio y tampoco aparecen los 26 hombres que supuestamente se encontraban alojados.

La Oficina Estatal de Investigaciones (SBI por sus siglas en inglés) ha abierto diligencias penales por un posible abuso de autoridad por parte de mandos militares y para esclarecer las condiciones en las que estaban alojados los militares, las posibles coacciones y las circunstancias del enfrentamiento.

Polémica por las reclutaciones

El incidente se produce en un contexto de denuncias por presuntas irregularidades en el reclutamiento militar en Ucrania, donde circulan vídeos de hombres interceptados en la calle e introducidos por la fuerza en vehículos, una práctica conocida como «busificación», según informó France 24.

Además, según explicó a EFE Serguí Grómov, un abogado que asiste a quienes denuncian haber sido movilizados de forma irregular, muchos de los hombres que llegan al centro de reclutamiento militar acaban en unas semanas en primera línea del frente tras recibir tan sólo una breve instrucción militar.

Antes de este caso, cinco trabajadores de un centro de reclutamiento situado en Kitsman, al oeste de Ucrania, habían sido detenidos por su presunta participación en secuestros, torturas y extorsiones a hombres sujetos a movilización.

¿Qué relación tiene una paramédica con el caso?

El día de los enfrentamientos, una mujer que se identificó como Valentyna Moloda y dijo ser propietaria de la clínica «Med-prestige» llegó al lugar en una ambulancia privada, afirmando que había cuatro heridos, uno con una fractura vertebral y otro con una bolsa de ostomía.

Un directo emitido en redes sociales demuestra que la mujer llegó antes de que se iniciaran los disturbios.

Las imágenes de los hechos muestran a esta mujer vestida con un uniforme sanitario, quien se arrodilló ante la entrada y pidió que la dejaran pasar. Después llamó a la Policía para denunciar que le impedían acceder a un paciente, según explicó al medio ucraniano Slidstvo el agente que atendió el aviso.

Sin embargo, fuentes del Ministerio de Salud ucraniano y de la empresa de aquella ambulancia privada afirman al mismo medio que esa clínica dejó de operar en 2023, y que esta persona “no tiene nada que ver” con el servicio de emergencias.

El pasado martes 3 de noviembre, Moloda fue detenida por las autoridades ucranianas. Un día después, un tribunal de Kiev ordenó su ingreso en prisión preventiva durante 60 días, sin posibilidad de fianza, informó Suspilne.

Bulos alrededor del caso

El caso ha desencadenado la circulación de algunos bulos en redes sociales, como el caso del vídeo de un supuesto joven que fue sacado del centro tras ser «torturado».

Según reveló EFE Verifica, el menor era uno de los manifestantes, quien fue detenido durante las protestas y denunció recibir vejaciones y agresiones de los militares.

Más tarde, los datos completos del menor y de sus padres fueron incluidos en Myrotvorets, una base de datos no gubernamental que recopila información sobre personas a las que sus responsables atribuyen actividades «contrarias a los intereses de Ucrania».

Datos del menor y sus padres publicados en la base de datos pública «Myrotvorets».

Según una investigación de Maldita.es, la imagen del joven ha desencadenado una campaña de desinformación prorrusa y ha sido amplificada por personalidades de diferentes partidos políticos y otros usuarios en varios idiomas.

Fuentes

BBC News Ucrania.

UNIAN.

Oficina Estatal de Investigaciones de Ucrania (DBR).

Suspilne.

Ukrainska Pravda.

Slidstvo.Info.

EFE Verifica.

TASS.

France 24.

Maldita.es

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